Cervecerías
Fermentación/trasiegos y zonas de proceso: suele requerir cobertura por zonas y escalabilidad.
Ver guía CerveceríasInstall Beer · Distribuidor oficial LogiCO2 en España
El dióxido de carbono (CO₂) está presente en numerosos entornos profesionales: cerveza de grifo, cervecerías, sector hostelero (Horeca), bodegas de vino, plantas de refrescos y salas técnicas/almacenes. Ante una fuga o acumulación, el CO₂ puede alcanzar niveles peligrosos, especialmente en zonas bajas, cámaras, sótanos y espacios confinados. Esta página te ayuda a elegir la solución LogiCO2 adecuada: sensor autónomo, sistema modular o detector portátil. Para comprar, visita la colección (catálogo) específica.
Las soluciones de LogiCO2 mejoran la seguridad del personal, previenen accidentes laborales y garantizan el cumplimiento de la legislación vigente en materia de salud laboral. La incorporación de la tecnología LogiCO2 supone una ventaja competitiva para cualquier empresa que trabaje con gases a presión, ya que proporciona tranquilidad, prevención y una gestión responsable del entorno de trabajo.
En Install Beer realizamos estudios de seguridad CO₂ y dimensionamiento de la instalación (zonas críticas, número de sensores y ubicación), además de la instalación profesional de equipos LogiCO2 y la puesta en marcha.
También ofrecemos mantenimientos periódicos y verificaciones funcionales según las recomendaciones del fabricante y las necesidades del espacio (hostelería, cervecerías, bodegas, plantas de refrescos e industria), con registro de revisiones y soporte técnico.
Selecciona tu caso de uso para ver criterios de elección y recomendaciones de configuración. Esta página es informativa (SEO/guía). Para comprar, ve a la colección LogiCO2.
Fermentación/trasiegos y zonas de proceso: suele requerir cobertura por zonas y escalabilidad.
Ver guía CerveceríasCuartos de barriles, salas de botellas, sótanos o almacenes con ventilación limitada.
Ver guía Bar/PubRestaurantes, hoteles y cocinas con zonas técnicas, cámaras y áreas de servicio.
Ver guía HorecaÁreas de trabajo, pasillos, zonas bajas, cámaras y sótanos: enfoque por estancias.
Ver guía BodegasÁreas de producción/envasado, salas técnicas, almacenamiento de gas y pasillos de servicio.
Ver guía RefrescosSalas de CO₂, cámaras, zonas confinadas o puntos de fuga potencial.
Ver guía IndustriaPara técnicos, rondas e inspecciones: alertas personales y evaluación antes de entrar.
Ver guía PortátilRecomendado para proteger una estancia concreta (p. ej. cuarto de barriles, almacén, sala técnica, cámara o sótano). Suele integrar medición + alarma en el propio equipo y es una forma sencilla de empezar.
Ideal si: 1 punto crítico, instalación rápida, alarma visible/audible.
Recomendado cuando hay varias estancias o puntos críticos (por ejemplo, cervecerías, bodegas, hoteles con varias zonas, plantas de refrescos o instalaciones industriales). Permite crecer añadiendo sensores y alarmas por zona.
Ideal si: 2+ puntos críticos, necesidad de escalar y centralizar alarmas.
Para técnicos y personal que realiza rondas o inspecciones: aporta alertas personales y ayuda a evaluar la seguridad antes y durante el acceso a zonas con riesgo potencial.
Ideal si: mantenimiento, inspecciones, entradas ocasionales, o como complemento a sistemas fijos.
En cervecerías, el CO₂ puede estar presente por procesos de fermentación y operaciones de proceso. La estrategia más robusta suele ser cubrir por zonas (áreas de proceso, pasillos, cámaras y zonas bajas) y elegir una arquitectura escalable.
En dispensación de bebidas, el CO₂ se utiliza habitualmente. El riesgo suele concentrarse en cuartos de barriles, salas de botellas, sótanos y almacenes. Si hay más de un punto crítico, conviene pasar de autónomo a modular.
En el sector hostelero, además de la cerveza de grifo, hay zonas técnicas (salas de gas, áreas de servicio, cámaras y sótanos) donde la ventilación puede ser limitada. El enfoque recomendado es mapear “zonas de permanencia” y “zonas de riesgo” y cubrirlas con alarmas visibles y audibles.
En bodegas, la seguridad se beneficia de un enfoque por estancias, prestando especial atención a zonas bajas, cámaras y sótanos. La detección ayuda a mejorar la seguridad operativa y a tomar decisiones rápidas ante cualquier acumulación.
En plantas de refrescos, el CO₂ puede estar asociado a líneas de carbonatación, áreas de producción/envasado, salas técnicas y almacenamiento. El enfoque suele ser cobertura por zonas y alarmas muy visibles en áreas de trabajo y pasillos de servicio.
En entornos industriales, lo clave es cubrir estancias donde se almacena/consume CO₂ o hay riesgo de fuga: salas de botellas, cámaras, zonas confinadas, pasillos y áreas de servicio. La solución suele combinar sensores por área y alarmas visibles y audibles.
Útil para técnicos de mantenimiento, instaladores y personal que accede puntualmente a salas de gas, cámaras, sótanos o zonas con ventilación limitada. Añade alertas personales y ayuda a evaluar la seguridad antes de entrar.
Para recomendarte la solución adecuada, normalmente basta con:
Si ya lo tienes claro, contacta con nosotros para realizar el estudio e instalación del sistema de detección de gas CO2 o compra en la colección LogiCO2. Si no, envíanos plano/fotos y te proponemos una solución para cervecerías, bar/pub, Horeca, bodegas, plantas de refrescos o industria. Elije la aplicación de la alarma y configura tu sistema con LogiCO2
Estas respuestas están pensadas para orientar la elección. Para comprar equipos concretos, visita la colección LogiCO2.
Cuando existe uso/almacenamiento de CO₂ o posibilidad de acumulación en zonas bajas, cámaras, sótanos o espacios con ventilación limitada. Esto aplica a bares/pubs, Horeca, cervecerías, bodegas, plantas de refrescos e industria.
Regla práctica: 1 estancia (un punto crítico) → sensor autónomo. 2+ estancias o necesidad de crecer → sistema modular con sensores por zona. En instalaciones con varias áreas (cervecerías, bodegas, hoteles, plantas) suele ser más eficiente modular.
Depende del espacio y del riesgo, pero normalmente se priorizan zonas donde puede acumularse CO₂: áreas bajas, sótanos, cámaras o estancias con renovación de aire limitada, además de puntos de permanencia del personal. Para una recomendación exacta, lo ideal es revisar fotos/plano.
Porque el CO₂ se usa en dispensación y, ante una fuga, puede acumularse en cuartos de barriles, salas de botellas, almacenes o sótanos. Un detector con alarma ayuda a identificar el problema a tiempo y activar el protocolo de seguridad.
Además de la zona de dispensación (si aplica), suele tener sentido cubrir salas técnicas, cámaras, sótanos, áreas de servicio y estancias con ventilación limitada. En hoteles con varias plantas o zonas, un sistema modular puede facilitar la cobertura por estancias.
Porque hay varias áreas con condiciones distintas (proceso, pasillos, cámaras, zonas bajas). La cobertura por zonas con sistema escalable permite proteger puntos críticos y crecer si la planta cambia.
Aporta control y alarmas en estancias donde el CO₂ pueda acumularse, especialmente en zonas bajas, cámaras o sótanos. Mejora la seguridad operativa y ayuda a responder rápido ante una incidencia.
Habitualmente se plantea una cobertura por áreas (producción/envasado, salas técnicas y almacenamiento) con alarmas visibles. Si hay varias estancias o líneas, el sistema modular facilita la ampliación y la centralización.
Se dimensiona por estancias y puntos críticos (donde se almacena/usa CO₂ y donde permanece el personal), considerando ventilación y posibles zonas de acumulación. Con fotos/plano, se puede proponer el número de sensores y ubicaciones.
Cuando hay entradas puntuales a zonas de riesgo (cámaras, sótanos, salas de gas) o para técnicos que hacen rondas e inspecciones. También es útil como complemento a un sistema fijo, añadiendo una capa de seguridad individual.
Sigue siempre las recomendaciones del fabricante y realiza verificaciones funcionales periódicas. En instalaciones con varios sensores, conviene registrar revisiones y formar al personal en el protocolo de actuación ante alarmas.